Estoy muy mosqueado. Mi primer día de curro, me dijo un compañero, que aparentaba 29 años. Ayer mi profesor del tenis, me dice que le diera mis datos para rellenar la ficha personal. Al decirle mi fecha de nacimiento me dice: “Anda, eres más joven que yo”, “Eh… ¿¡Claro!?”, “Es que parece que tienes mi edad”, “¿Cuántos años tienes?”, “30”. Estas cosas antes no me afectaban, pero ahora sí. Frustrados a parte, ayer me di cuenta, que me encanta hablar por teléfono. Es más, tengo móvil de empresa. El atasco de hoy me ha servido para sonreír por segunda vez ya que mientras miraba fija aunque inconscientemente a una conductora de un coche, hemos bostezado los dos como si lo único que nos importara fuera meternos en la cama un ratico más. El jueves tuve ya mi primer evento empresarial. Salí airoso con una pequeña borrachera bastante controlada por otro lado. Hoy lo único que me apetece es brindar por el engominado. Joder que tipo más raro era el nota ese. Había cada lame pollas por esos barrios… Ojú!! El solecito este que sale por las mañanas me da un buen rollo increíble y es que ya dentro de nada llega el veranito otra vez, con sus piscinitas, sus mangas cortas, sus camisetas de moda, sus pantalones cortos, sus tintos, sus litros en la plazuela, sus largas noches… Pero eso sí, el pregón del verano lo da ni más ni menos que S. Isidro. Los alrededores del quince de mayo sirven para dejar de lado la botella de ron para seducir al Gran Duque o al biberón del tío Ciriaco. Y es que si por una regla de tres simple, en invierno te bebes por norma general una caña entre semana, en verano por norma general hay un día en el que no te bebes una caña. Y es que a cuatro meses vista, creo que vuelvo a pensar lo mismo que años anteriores: “En verano todo vale”. Aquí desde la cristalera, aparte de a Pepiño Blanco, diviso a un pive cuya ropa se introduce sola cada mañana al levantarse. El lunes por la mañana se pone la indumentaria semanal y no se si se la quita el viernes o el domingo, pero lo que está claro es que el hijo puta no se cambia ni de calcetines, esto esta corroborado porque se le ven ya que tiene un cruce de piernas diario bastante extraño… Joe, es que los lunes vengo un poco mas desmotivado que el resto de la semana y me cuesta arrancar un poquito más, así que me lo voy a tomar con calma… Arrastro el cansancio aun del jueves pasado. Lo normal es descansar los fines de semana pero mi caso es al contrario. Creo que tengo un mal planteamiento del descanso estival. Así llego a casa el lunes que me gustaría dormir 12 horas, bueno, es técnicamente imposible porque no me da el día para tanto sueño. Esta mañana, al publicar la nueva entrada del blog, me he dado cuenta de que era un pelín dura a la par que podía mal interpretarse; No quiero perder a nadie cercano a mi porque me encanta la gente que me rodea. Hablaba de que en esta vida, queramos o no, todo el mundo es prescindible. Y solo me queda publicar una de las mejores frases que he oído en mi vida: “La ropa interior es como el papel de las magdalenas…”
Incansable
Besytos,
Jor.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Everis es tu Empresa
Publicado por Everis es tu Empresa en 13:42
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