miércoles, 18 de marzo de 2009

Everis es tu empresa

El que hoy escribe es la misma persona con traje que con pantalones anchos. Esa persona capaz de diferenciar a distancia a las personas que posiblemente aporten algo a su vida, de las personas que no lo van a hacer. Este mismo, sigue cometiendo errores de principiante. Ya no escribo en ningún blog, no me meto con engominados y mucho menos critico la hipocresía. Ahora he recuperado la sonrisa sincera, la de pasármelo bien, la de estar, ciertamente, disfrutando. Así que solo queda valorar el entorno. Casi todo lo que me rodea es tremendamente novedoso. El futuro ya no es lo de antes. Ya no me asusta. Ahora me levanto cada día sin preocupaciones laborales. Y no, este año el Madrid tampoco va a ser campeón de Europa, pero siempre nos queda el consuelo de que los del Manzanares tampoco. Mejor aún, he conseguido que una india, celebre un gol madridista… Por otro lado, el jueves, es el santo de una de las dos mejores persona que me han presentado nunca. De mis inicios no me acuerdo mucho, pero desde que recuerdo, ha sido una de las dos personas más influyentes en mi vida. Todo un referente en mi vida y del que espero poder parecerme mínimamente en el futuro. El sábado volví a la competición en activo del mundo del tenis. Aún con las agujetas del partido de paddle del jueves, casi echo el bofe con un niño que me quiso ganar. Ayer fue otro día difícil del calendario pero va a ser el principio del comienzo. Ese que te ayude a saber lo que realmente te valoraban en un sitio y lo que vas a ser en el siguiente. También tuve que ser suficiente falso ayer para “torear” (como dice mi compañero), otro de los frentes que se abrió. A veces me encantaría ser una persona más fría o tener más cojones de los que tengo para mandar lejos bastantes cosas. Mientras, toreo. Hoy es uno de los martes menos tontos que he vivido nunca, a pesar de ello, es un puto martes. También estoy pensando en comprarme un coche, pero joder, están las cosas para pedir créditos… Así que Marco Polo nos tendrá que durar un poco más. Por tanto, me toca irme a casa, y como os comentaba al principio, cambiar el traje por los pantalones cortos que es con lo que realmente me siento cómodo.
Abandonando barcos que se hunden.
Besytos.
Jor.

0 comentarios: