
Lunes cumpliendo con la normalidad. Estoy muerto. Como no suelo acabar cansaíco de cualquier fin de semana medio movido, pues este, se ha multiplicado. El sábado acababa pasadas las dos de la mañana dando paso a las seis y media del domingo. No contento con el madrugón, acabo en una especie de poza-pantano cuya temperatura media era de unos cuarenta grados. Así que es lo que toca. Mientras Grecia, Dios sabe cómo, se quema. El tiempo trae borrasca por el norte y la ocupación hospitalaria en el camino, se ha visto superpoblada en estos días. Así que ya estoy escribiendo cartas a mi espalda para que se acostumbre a lo que es el suelo. Cada día me cuesta más trabajo no hablar de mi trabajo. Madrid es una obra. Y es que nuestro alcalde se empeña año tras año en levantarnos la ciudad en los meses estivales. Meses en los que hay ciudadanos que vivimos aquí. Nos levantamos cada día, con una grúa; vamos al trabajo, con algún camión cementando; desayunamos, con el polvo normal de la obra… Pero claro, pobre hombre, todo el mundo le insulta, le grita, le increpa, se acuerda de su familia, le mandan a sitios oscuros… hijoputa! Así que nada, si el señor Ruiz Faraón me permite volver a casa en coche, por aquello de que no me haya cortado ninguna calle nueva, me iré a preparar mi mochila porque estoy en ese punto en el que pienso que lo tengo todo ya, pero siempre aparecen lagunas…
Besytos
Jor
lunes, 24 de agosto de 2009
Everis es tu empresa
Publicado por Everis es tu Empresa en 4:19
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