lunes, 7 de septiembre de 2009

Everis es Tu Empresa


Santiago no tiene secretos ya para nosotros. Tal día veintisiete de agosto arrancaba una etapa súper dura: El Camino de Santiago. Hora de Salida: 07:00 Y arrancaba con un precioso tramo de escalera románica donde al llegar arriba se produjeron las primeras miradas de complicidad que afirmaban que no sólo a mí me andaban pasando factura. Los primeros pasos son de calentamiento, de allanar el calzado, de poner en órbita los pies y sobre todo, de aprender a andar con un palo. Si, parece una gilipollez pero no lo es, aseguro que no lo es. Primera etapa Sarria – PortoMarín. Tras las escaleras y pasadas casi dos horas, primer dolor. Tengo una pequeña molestia en la ingle. Dicha molestia empieza a coger ingle y parte anterior del muslo. Posteriormente, vemos la primera caída del camino. La caída fue súper graciosa porque con la mochila puesta, caes en bloque. Levantarse con un “Me cago en la hostia puta” y a los pocos días te das cuenta del porqué del grito de desesperación. El compañero del caído al suelo cual saco de patatas, le mira desde arriba como diciendo: “Tío, otra vez???”. Le levantamos nosotros. Veintiséis kilómetros más o menos de primera etapa. Suficientes para que tu cuerpo te empiece a preguntar el porqué de dicha paliza. Del primer día al segundo, el cuerpo se recupera prontito. Es como si te diera una segunda oportunidad. Etapa larga pero de bastante transición. En su momento fue súper larga y súper dura, pero viendo las siguientes… PortoMarín se empieza a ver desde aproximadamente una hora o el equivalente de cinco kilómetros antes. Breve inciso sobre los caminos trazados por Santiago que luego será desarrollado en posteriores entradas. Hay dos cosas que hay que saber de Santiago: Era un cachondo e iba sobrado de fuerzas. Lo digo por cosas como las de PortoMarín en el que estás viendo el pueblo una hora y poco antes y aún así, ves como el tío Santi, se permite el lujo de comerse un par de kilometrillos en dirección apuesta a la lógica. Conclusión que nos hace afirmar, que Santiago no tenía ni ampollas ni dolor de pies ni na de na. Final de la primera etapa: 12:25 Primeras impresiones, conclusiones y cosas que hay que corregir para la próxima etapa: Hay que ducharse al acabar la etapa y no una hora antes de irnos a dormir. Hay que dormir, o al menos estar tumbado, al menos siete horas y media ocho para que el cuerpo asimile que el reposo no es casual. Prohibidos los mezcladitos y las copitas de hierbas antes y durante la etapa. Si un calcetín roza, para y cambia de zona porque si no, ampolla al canto. La gente es de naturaleza muy cerda. Yo llevaba los bolsillos llenos de papelitos varios. No hay un servicio de limpieza del ayuntamiento para limpiar el camino. De hecho, hay sitios por los que no entra un camión, por tanto, papel que tu tires, papel que yo me encuentro. Mención especial para el o los que llevaron los mojones de piedra a lugares inhóspitos del camino para indicar el camino a Santiago. Distancia por guía: 23Km, Distancia real: 26Km. Ya no voy a ser la persona que abandone en la primera etapa.
Besytillos
Jor

2 comentarios:

Madrikeka dijo...

jajajajajaja!!!

las 2 cosas qeu hay que saber sobre Santiago me han encantado!!!
jajajajajaja.....me descojono....jajajaj!!

pues nada, esperaré ansiosa a las demás etapas!!!

YO dijo...

Abandonar tu, inpensable, lo consigues todo y lo logras todo, aunque tengas q luchar un año por lo q quieres.

Va a ser genial leer sobre todo lo que me has contado

Muak