Corría ya el jueves por la mañana cuando me levanto y me hago el recital matinal. Las fuerzas se pueden contar con los dedos. Ayer ya me planteé salir vendado y hoy al no haberlo hecho, me he arrepentido. 07:00 Comienza la etapa. Me vuelvo a encomendar al santo de siempre y nos ponemos a andar. Camino ancho de bosque, que visto por donde hemos pasado hasta la fecha, era como una moqueta. 22 Km. (según guía) y a priori iba a ser una etapa de las cuales se acaben en cinco horitas y media. Dicho y hecho. Pasé mis ratitos jodido pero poco a poco íbamos haciendo kilómetros y kilómetros totales para llegar. La verdad es que fue la mejor etapa tanto físicamente como a nivel visual porque todo el recorrido va cubierto de árboles, el terreno es muy bueno y la verdad es que salió uno de esos últimos ánimos necesarios para llegar al fin. El fin fue la caña. Me acuerdo que lo primero que hice fue buscar una farmacia. En la farmacia previamente habíamos preguntado por un sitio dónde dormir y ya de paso, dónde comer. Yo me compré mis vendas para no cometer el mismo error que ese mismo día. En cuanto a lo de dormir, pues lo hicimos en una especie de pensión, hostal, casa rural así como súper mona por dentro. Con varias habitaciones con baño propio y otras tantas con baño compartido. La casa cuando llegamos (y cuando nos fuimos) estaba vacía así que lo de los baños no fue un problema grave. La comida nos recomendaron que la hiciésemos en un restaurante con el típico menú del peregrino. No, no era el típico menú. Yo no se si era por el hambre o el cansancio que llevábamos o por la cantidad y calidad de la comida, pero voy a recordar esa comida durante toda la vida. Fue en esa comida donde empezaron mis problemas. Acabé la comida con café y copa. Mute no había tomado copa así que indagamos en los bares cercanos para que nos sirvieran un licorcito de hierbas. Antes del licor, fuimos a presentarnos al jardín de la casa rural. Dicho jardín estaba ocupado por dos tumbonas, una especie de balancín – hamaca, varias mesitas y un árbol que daba sombra. La presentación consistió en un mezcladito en forma de L el cual fue difícil asimilar al sol. Con la sed, empezaron los licores. Tras el segundo licor, recordamos lo que nos dijo Emi: “Os doy hasta las cinco” (nos lo dijo a las tres más o menos). A las 4 y cuarto íbamos ya suficientemente tostados para poder movernos pero como se había encerrado en la habitación a dormir y no podíamos entrar, pues al tono de Violadores y al olor del mezcladito (cuando el helicóptero paró), me quedé dormido. Podría haber dormido ahí lo que quedaba de día e incluso la noche entera pero me despertó el efecto frío-calor que le dio al Manolo. Etapa relevante ya que me duché horas antes de irme a la cama. Mañana llegamos a Santiago. Vendado pero por mis santos huevos. Cosas que tener en cuenta para mañana. Ya pocas… No nos hemos acostado siesta en todo el camino, mañana tampoco se puede. No hemos cumplido nada de los mezcladitos. Mañana tampoco se puede. Y en cuanto a lo de la ducha y el acicalamiento pues tampoco iba a ser gravemente relevante. Mañana tiro el palo, tiro la mochila y me tumbo en Santiago. Alguien vendrá a por mí porque no estoy dispuesto a dar ni un paso mas! (Iluso…).
Besytillos
Jor
jueves, 10 de septiembre de 2009
Everis is your company!
Publicado por Everis es tu Empresa en 4:58
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3 comentarios:
Q buena la foto, ese es el jardin de la dormilona, jaja
Aun recuerdo la voz de recien levantado q pense q no eras tu, jaja
Mañana mas...
Muak
ooiiiiiiiisssss
esto se pone ams qeu interesante...jajajaja!!!!
a ver si terminas pronto qeu me estoy cansando de escucharte...ajajaj!!!
Echale un ojillo a la ropa urbana de SKARFACE_K WEAR...
Skarface_k!!!
Un Saludo!
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