La verdad es que Málaga no se ha convertido en la ciudad que mas me guste de Andalucía, creo que a estas alturas, Granada puede desbancar al líder, pero vamos, nada preocupante. Aún así, me he sentido a gusto, como en casa, contento, ilusionado y todo ello por la gran compañía con la que me he encontrado, principalmente, mis dos ángeles. Y es que de todo lo que posiblemente saque en claro me quedo con un tema que pensé en desarrollar y es la inocencia infantil. Creo que nunca se debería de perder esa inocencia que te hace disfrutar. Disfrutar de cosas que no te das cuenta pero que el otro día, vi reflejada en la cara de mi niña. Lo cierto es que en muchas ocasiones pienso en la necesidad de volver a mi infancia. Volver a los abrazos, a los miedos y a los descubrimientos que te hacen las personas mayores. Ahora le he conocido y una mini personita puede hacerte ver que un momento cualquiera sin preparación es ese momento que más valora y que más aprovecha para sonreír y sentirse como si el mundo no estuviera funcionando y solo la cara de tus seres cercanos es en ocasiones suficiente para reír y mirar hacia delante como si no importara nada más. Se me cae la baba, eso es lo único cierto. Se me cae la baba cuando veo que alguien que parece que se come el mundo y que luego te pregunta verdades de Perogrullo, te deja con la sensación de que aún no puede funcionar sola. Es esa inocencia de la que hablo el hecho de que cuando duerme, llora o teme, se agarra al cuello de la persona que le coge en brazos, por que es ahí donde se siente protegida y donde consigue respirar con calma. Ahora, con mis veintitantos años, me doy cuenta de que no podría vivir con tanto desconocimiento como el que tienen los enanos. No obstante, ellos pueden y yo pude en su día. Me encanta la espontaneidad, el cariño, los gestos, los abrazos y me duele cada una de las lágrimas que se le caen a las personas de mi entorno. Es en esos momentos cuando realmente, todo el mundo necesita un abrazo y poseer esa inocencia para confiar en que la persona que te rodea con sus brazos, sea capaz de solucionar todas las cosas que nos preocupan. Luego te haces mayor y vas ganando cada día todas las cosas que vas perdiendo y te vas dedicando exclusivamente a buscar y encontrar tu felicidad. A estas alturas de la película, mi gran deseo es que los enanos, sean enanos cuanto más tiempo mejor porque para ser mayor, se tiene toda la vida…
Besytillos
Jor
martes, 6 de abril de 2010
Everis es tu empresa
Publicado por Everis es tu Empresa en 5:11
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2 comentarios:
Me encanta, que criatura tan bonita, su madre debe ser adorable...jajjajajaja, kien sera???.
Es uno de los k mas me ha gustado, expresas mucho sentimiento. TK!
jur jur...yo en el fondo sigo siendo muy infantil...
y mira..te doy la razon en eso...
que los niños sean niños por mas tiempo!!que luego se echa en falta!!
Un besote tio!!!
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